¡Feliz Domingo de nieve y lluvia! ¿Y qué mejor forma de celebrar un día así de gris con un poco de mitología Cthulhiana (además de con la victoria de Nadal, claro)?

«He dragged to a stop in the elevator lobby, determined not to surrender. This was a job, only a job. He shouldn’t have to compromise his inmost thoughts, his imagination, his dreams. He would finish the damn map because it was the only way to get back to his own project, but that was all. Beyond that, he would resist»

The vicar of R'lyeh - Marc Laidlaw

The vicar of R'lyeh es un relato breve que el escritor norteamericano Marc Laidlaw publicó en el número 4 del webzine Flurb. En parte, supongo, se basa en la propia experiencia de Laidlaw en la creación de videojuegos, sobre todo en lo referente a guión y edición de niveles. (Creo que no hace falta que diga por aquí cuál es el juego en el que ha cooperado que más me gusta, no sólo de aquellos en los que ha participado, sino en general de todos aquellos a los que he jugado. Que son muchos. Yo aviso). En parte, también, se basa en la fascinación de Laidlaw por la obra de H. P. Lovecraft. Iä! Iä!

Bueno. Que me desvío.

El relato habla de un diseñador de niveles de la compañía Aeon Entertainment llamado Geoffrey Abbott, especializado en convertir novelas literarias en auténticos juegos de terror, como ya ha hecho con éxito ya con las novelas de Jane Austen o planea hacer con Thomas Hardy. Actualmente trabaja en un Simulador Conmemorativo del resurgimiento de R'lyeh y del despertar de Cthulhu, en sustitución del anterior jefe de equipo, que al parecer no hizo muy buen trabajo. Para Geoff, esto es sólo un trabajo, ya que en realidad sus sueños y sus proyectos van encaminados a otro tipo de ambientaciones; pero un trabajo es un trabajo, y da de comer todos los meses.

Sin embargo, el trabajo de Geoff se verá alterado por la llegada a la oficina del señor Emil Calamaro, un misterioso egipcio propietario de Aeon Entertainment, y de Petey Sandersen, creador del juego de rol La Cabra Negra de los Bosques, inspirado, por supuesto, en Shub-Niggurath. Ambos parecen muy interesados en que los niveles y los diseños de Geoff sean los mejores posibles. Sin embargo, Geoff sabe que no van a estar demasiado contentos; no porque él sea un mal diseñador (todo lo contrario), sino porque no ha puesto su alma en ello. La verdad es que este proyecto le disgusta un poco, es más, casi se diría que le repugna. Así que ambos han venido a hacer todo lo posible para que el proyecto de Geoff salga lo mejor posible...

Y como decían en el Un, dos, tres...: hasta aquí puedo leer.

La verdad es que nunca pensé que un relato ambientado en la programación de niveles gráficos pudiera reflejar el desasosiego y la filosofía de los relatos de los Mitos de Lovecraft. Las referencias veladas pero inequívocas de la identidad del señor Calamaro, y la pureza de corazón del protagonista y sus esfuerzos por mantenerse limpio, son un pequeño homenaje a los relatos de Lovecraft & friends. Y la referencia a cierta herramienta que tiene que ver con el juego que mencionaba por ahí arriba me ha hecho sonreír bastante. Además, me he regocijado mucho al leer una historia sobre Aquel que (de momento) Vela mis Sueños por las Noches. Y el final es bueno, tiene un giro que sorprende y al mismo tiempo entristece un poco. Además es un relatito breve, que se lee enseguida, así que es perfecto para una tarde como la de hoy.

Besotes